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Los mejores consejos para ahorrar

Tus Derechos

La cuesta de las rebajas de enero

por Miguel A. Ortiz Diciembre - 2 - 2009

Foto de la web: rentalo.com Falta muy poco para que lleguen las fiestas de Navidad. Con ellas, las familias disparan sus gastos. De hecho, entre cenas, comidas regalos y demás dispendios típicos de estas fechas, se estima que el gasto medio de cada español es de entre 700 y 900 euros. No obstante, dicha cifra este año será mucho menor debido a que la economía no es demasiado boyante y que las familias prefieren ahorrar, por si acaso la situación empeora y es necesario recurrir a esos ahorrillos.

Pero, lo curioso de todo esto, es que la Navidad viene acompañada de la famosa ‘Cuesta de enero’. Una subida que se puede hacer muy empinada si no tenemos en cuenta que, a pesar de ser tiempo de rebajas, los productos no los regalan. Por ello, hay mirar muy bien y tener presentes claros cuáles son los derechos de los consumidores para no encontrarse con sorpresas inesperadas.

Recomendaciones

Para afrontar las rebajas de enero, lo primero que se recomienda es hacer una lista de las necesidades reales. Hay que mirar entre nuestras existencias y decidir que es lo que realmente es necesario, puesto que las bajada de precios posibilita que se adquieran productos que no hacen falta y que posiblemente no se usen nunca. Además, sería bueno que comprobases y apuntases los precios de Navidad, para luego pode comprobar el ahorro.

Del mismo modo, un elemento fundamental en esto de las rebajas es la tranquilidad. No hay que dejarse influir por todo por las imágenes de desenfreno y casi histeria de los primeros días. Siempre va a existir alguna cosa que te guste y puedas comprar sin necesidad de pelearte con nadie y sin la premura de comprar compulsivamente. Todo va a estar en su sitio, así que tranquilo.

Derechos

Muy importante es conocer cuáles son los derechos de los que dispone el consumidor para evitar sorpresas y dispendios. Así hay que tener claro que los productos adquiridos (sobre todo el textil) se pueden devolver o ser reparados en el caso de ser defectuosos. Eso sí, debe ser por la misma marca, (a lo que tiene obligación los comerciantes), y si no existe el mismo modelo, deben facilitarte el inmediatamente superior al adquirido. Cuando es por otra marca, el comerciante no posee la misma obligación.

No obstante, ante cualquier abuso que pueda ser detecado, el consumidor siempre tiene la opción de recurrir a las hojas de reclamación. Del mismo modo, podrá acercarse a las distintas asociaciones de consumidores, como a los servicios municipales de consumo para gestionar las reclamaciones y quejas pertinentes. En definitiva, la mejor forma para ahorrar en rebajas es no dejarse engañar conociendo tus derechos.

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Servicios a través del móvil o el teléfono: conoce tus derechos y evita pérdidas

por Laura Aguirre Agosto - 3 - 2009
Ante servicios de dudosa procedencia ¡Precaución con el móvil! (Fotografía: Joshualam)

Ante servicios de dudosa procedencia ¡Precaución con el móvil! (Fotografía: Joshualam)

Tan importante es el hecho de ahorrar como de conocer cuáles son nuestros derechos para evitar abusos por parte de las entidades y comercios. Muchos de ellos se producen por desconocimiento por parte del consumidor, quien asume dócilmente que eso es así y no se puede discutir. Sin embargo hay organizaciones destinadas a proteger al consumidor, como la OCU donde además el usuario puede ser asesorado y tener defensa legal en caso de tener un pleito con una empresa por cualquier tipo de irregularidad o reclamación.

Principales timos a los que hemos de enfrentarnos

Los famosos números 905, ya no se limitan sólo a aparecer en concursos de madrugada o anuncios. A veces, el usuario recibe un sugerente sms donde nos indican que “Tienes un mensaje de voz, una persona quiere contactar contigo”, luego al final del sms nos informan que si queremos escucharlo llamemos a un 905. Un número con un coste bastante alto. Por suspuesto es un buen anzuelo para aquellas personas crédulas y solitarias porque, si realmente alguien quiere contactar con nosotros ¿no es más fácil que nos deje un mensaje en el buzón de voz o llame directamente?. De hecho la “bromita” de las llamadas tiene un coste de 1,96 si respondemos a la solicitud. Y además nadie vuelve a contactar con el pobre inocente que ha osado responder al mensaje.

Otro de los abusos que se están produciendo y que tienen unos de los mayores índices de reclamaciones son los conocidos como mensajes premium. Se trata de números de cuatro cifras (4456, 7777, 7354, etc) y pertenecen a “empresas”, si es que se les puede llamar así que se dedican a ofrecer servicios a través de estos números. Para solicitar uno de estos servicios hay que responder al menos a dos sms.

Cada uno de ellos “clava” al usuario 1,20 euros (si mandamos 2 sms y contando que no haya ningún tipo de incidencia, el consumidor se habrá gastado 2,40 euros). Pero lo más abusivo es que, tras solicitar los servicios de estos números, para pedir una canción por ejemplo, estas empresas “entienden” aunque no hayan fimado nada con el consumidor ni se le haya informado de nada, que quiere darse de alta y seguir recibiendo los servicios.

En muchas ocasiones, estos se limitan a enviar sms con coste para el receptor que no los ha demandado en ningún momento. La ley protege a los consumidores, exigiendo que se puedan dar de baja de estos servicios con un mensaje gratuito. Hecho que muchas veces es imposible y hay que recurrir a los teléfonos fijos de estas empresas.

Además, es complicado dar con el número correcto donde puedan atender al cliente y darle de baja no sin antes recordar que él fue quien se dio de alta voluntariamente en estos servicios. Hecho que no es así; como hemos comentado anteriormente, se suele dar de alta al usuario a través de bases de datos o de la solicitud de una compra de un servicio o producto.

¿Qué dice la ley al respecto?

Especialemte con respecto a estos servicios a los móviles hay mucho vacío legal y el consumidor tiene que enfrentarse a costosos procesos de reclamación (de tiempo y dinero), hasta que ve una respuesta a su solicitud.

La ley exige que el consumidor pueda dar de baja estos servicios a través de un único mensaje gratuito al mismo remitente.

En cuanto a las numeraciones con coste añadido, lo mejor para evitar este tipo de abusos es nunca responder a solicitudes de mensajería premium ni números 905. Además se puede solicitar al operador la desconexión del acceso a estas numeraciones.

Si nos cobran estos sms sin nuestro consentimiento al reclamar la devolución, el operador remite a la empresa de mensajería, esta nos desconecta el servicio pero nos remite a nuestro operador. Organismos como la OCU indican que la devolución debería correr de parte de la compañía de teléfonos puesto que en la factura pone que te lo cobra el operador de teléfono. El consumidor no recibe una factura aparte de la empresa de servicio premium.

A pesar de que ahora se tiene mucho cuidado con este tipo de servicios, tanto con los números 905 como con los sms premium se están sacando jugosos beneficios tanto las empresas que difunden estos contenidos y servicios a alto coste y sin el consentimiento del usuario como las operadoras telefónicas que se lavan las manos y remiten a otro sitio pero mientras lo siguen cobrando en su factura, y si nos apuramos el Estado que además se beneficia del 16% del IVA. Lamentablemente mientras existe este vacío legal y las nuevas normativas se demoran en su aplicación se siguen aprovechando a costa de los consumidores.

Por este motivo, es fundamental evitar acceder y caer en estos servicios y si no nos queda más remedio y nos cobran contenidos que no nos corresponden luchar para su reclamación en los organismos específicos para ello (la OCU o la oficina de Atención al usuario de Telecomunicaciones).

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¡Cuidado, llegan las rebajas!

por Mauro Picatoste Julio - 30 - 2009
Consejos para ahorrar en rebajas

Consejos para ahorrar en rebajas

Llega la época de rebajas y con ella los tumultos, las peleas y la remanida imagen de la apertura de puertas de los grandes almacenes. Sólo con verla parece increíble que no haya ninguna baja seria con esas caídas.

Es cierto que las rebajas son un lujo que nos ofrece la posibilidad de comprar a un precio inferior un producto que antes era más caro. Quién no ha dicho “espero a las rebajas y me lo compro…”. Pero tampoco hay que cegarse. Para no caer en esa ceguera, lo mejor es seguir unos cuantos consejos.

Preparación previa

El consejo que se repite todos los años en todos los periodos de rebajas, pero que es básico cuando vamos a gastar dinero: hacer una lista de necesidades y fijar un presupuesto. Es decir, lo mejor cuando sales de tu casa es ir con la previsión de lo que vas a comprar, lo que necesitas y por lo que te has decidido a salir de casa y meterte en el follón. Es cierto que te encontrarás alguna ganga que no puedas evitar comprarte, pero contrólate y cíñete a las necesidades que habías previsto.

Es que ver tanto producto y tanto precio tachado vuelve loco a cualquiera; así que, antes de liquidar tu presupuesto antes de que te des cuenta. Por eso es necesario sangre fría y aferrarte a tu lista por encima de todo.

En previsión, también es bueno conocer los precios reales de los productos que quieres. Una buena manera es verlo en las tiendas online, así tienes una idea de lo que realmente estás ahorrando y si te compensa o no comprarlo.

Una vez en la tienda

Allí, en plena vorágine consumista, debes tener varias cosas claras. La primera es que porque esté rebajado no tienes por qué aceptar que el producto esté en mal estado. De hecho, el comerciante tiene la obligación de ofrecer el producto de calidad y tiene que haber estado al menos un mes a la venta antes del periodo de rebajas. Para eso es una buena idea revisar las etiquetas y ver que todo está en orden.

Lo segundo es que tus derechos no se alteran por estar de rebajas. Me refiero a que el consumidor tiene los mismos derechos en cualquier época del año, ya sea Navidad, verano, otoño o primavera. Por ejemplo, tienes derecho a devolver el producto igual que si no estuviese rebajado (salvo que en periodo normal no se aceptase la devolución; infórmate siempre de esta posibilidad), puedes pagar con tarjeta de crédito o exigir el ticket de compra.

La garantía es de dos años, sí o sí. Es normal que el vendedor te regale los oídos diciéndote que, además de todo lo bueno que tiene lo que te quiere vender, tiene ¡dos años de garantía! Pues ese periodo, dos años, es lo que tienen por ley todos los productos; y la propia ley remarca que esto no varía en el periodo de rebajas.

Así que recuerda que las rebajas tienen un lado oscuro y que no te debes dejar arrastrar por él.

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