Un movimiento despierta curiosidad en el mundo entero y Estados Unidos parece ser el epicentro. Millones de personas en el mundo entero viven de la basura, muchos de ellos son indigentes o de muy escasos recursos pero en la actualidad, cada vez son más las personas con poder adquisitivo que se suman a las búsquedas callejeras, intentando rescatar aquello que otros tiran.
Un ahorrador total que intenta desprenderse del capitalismo
Un freegan es un ahorrador total, que intenta restringir al máximo su impacto en la economía. Así es como intentará buscar formas alternativas de viajar, hospedarse, comer, vestirse e incluso buscará otros recursos para la higiene personal. No sólo por necesidad se vive de los desperdicios ajenos, muchas personas encuentran en el movimiento freegan una manera de desprenderse del sistema capitalista. Así, evitan comprar lo máximo posible y beneficiarse de lo que otros dejan en los contenedores de basura que, no siempre, son artículos inutilizables.
Comiendo de lo que otros tiran
A diferencia de lo que se cree popularmente, los alimentos arrojados a la basura no siempre están en mal estado, están vencidos o son sobras de la comida anterior. En supermercados y restaurantes, suelen arrojarse todo tipo de productos diariamente sin que esto signifique que no se pueden consumir. En grandes tiendas de comida, por ejemplo, se desechan los platos que han sobrado en el día, ya que no pueden vender comida recalentada o que lleve más de un día en el refrigerador.
Se calcula que sólo en los Estados Unidos diariamente un 40% de los alimentos son arrojados a la basura sin haber sido cocidos o probados. Esta cantidad alcanzaría para erradicar el hambre en ese país.
Ahorrando en pos de un mundo mejor
Pero el concepto del que parte el freeganismo no es puramente económico. Los freegans buscan más que ahorrar, sino que su intención es reducir el impacto que su participación en la economía genera en el medio ambiente. Así, cada vez son más los que se alejan de la compra innecesaria de productos que provienen de la explotación animal, como cueros, lanas, productos lácteos, miel, huevos, seda, etc. pero también de explotación humana de la que todos somos partícipes.
Aunque no todos podemos ser freegans, muchas de las consignas para el cuidado ambiental y el ahorro que este movimiento propone resultan muy interesantes, así, podemos contribuir con un pequeño grano de arena y llegar a fin de mes con menos complicaciones.
Popularity: 9% [?]





