Y no nos referimos al disco de Julio Iglesias. No queremos que rompas con tu pareja, pero lo cierto es que las personas divorciadas optan a una serie de ayudas para la hipoteca y el alquiler, así como a la exención del impuesto de transmisión del patrimonio. Además, frente a lo que ocurría hace unos años, el coste judicial no es excesivamente alto.
La reforma de la Ley del Divorcio llevada a cabo en 2005, hizo que los trámites se agilizaran, dando lugar a una reducción del tiempo y coste de los procesos de divorcios, lo que hace que resulten, a su vez, menos traumáticos para los niños. Frente a la lógica pérdida de ingresos que supone dejar de percibir dos sueldos, el estado ofrece una serie de ayudas y ventajas que hacen que la crisis sea más llevadera.
Hacienda somos todos
Tras el divorcio, ambos cónyuges deben hacer declaraciones de la renta separadas y los hijos, en caso de que los hubiera, van incluidos en la renta del que tiene la custodia. Si hay variaciones en los ingresos como pensiones por alimento, compensatoria, custodia de los hijos o similares, probablemente uno, o ambos cónyuges se verán beneficiados.
La figura de la custodia compartida, que entró en vigor con la ley de 2005, no es, necesariamente, ventajosa para ambos cónyuges. Y es que no cabe declaración conjunta para ninguno de los ex cónyuges. Sin embargo, si se abonase una pensión compensatoria dictaminada por el juez, el que lo haga, optará a deducirla en su declaración de la renta. Mientras que el que la reciba la declarará como rendimientos de trabajo.
Los niños
En el caso de que haya hijos, aquel que obtenga la custodia tiene derecho a percibir una pensión alimenticia. La cuantía de esta pensión depende de la sentencia, y es que la Ley no estipula ninguna cantidad. Sin embargo deja bien claro que aquel que tenga la custodia de los hijos será el que la reciba. La cuantía constará, más o menos, del 22% del sueldo si es un hijo, del 32% si son dos y del 37% si son tres.
El que se ocupa de pagar la pensión no podrá contabilizarla como gasto deducible, ni reducir la base imponible del IRPF de su declaración anual. Sin embargo, sí que puede aplicar un tipo de gravamen más bajo por esa cuantía. Mientras, el cónyuge que recibe la pensión no tiene que declararla como ingreso.
En cuanto a la hipoteca, mientras el otro cónyuge y los hijos vivan en la casa, si el que no lo hace sigue pagando parte de la misma, puede seguir aplicando el 15% de deducción en el pago total o parcial de dicha hipoteca. Además, el Plan de Vivienda Estatal 2009-2012 prevé ayudas de alquiler y compra de casas para divorciados.
En cualquier caso, dos sueldos son mejor que uno, así que mejor que ninguno de estos datos te empuje al divorcio. Si te lo estás pensando, mejor hazlo por Internet, pues si es de mutuo acuerdo, los gastos bajan desde los casi 1000 euros hasta 400. Una ganga, y ya se sabe, mejor solo que mal acompañado,
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