aprendeahorrar.com

Los mejores consejos para ahorrar

Archivo por Agosto, 2009

Ahorra agua en tu comunidad de vecinos

por Paula Cid Agosto - 31 - 2009

Imagen página www.grazhauser.com.ar

Imagen página www.grazhauser.com.ar

Ahora que el verano esta acabando, muchas son las dudas que nos quedan sobre qué hacer con el agua de la piscina, esa que durante estos meses de verano hemos estado utilizando. En muchas ocasiones, poner de acuerdo a un vecindario entero sobre el plan a seguir, cuando éste es excesivamente grande, es muy costoso.

Pero este problema no es algo que no ocurra en pequeñas comunidades o particulares, ya que normalmente cada uno tiene una idea diferente sobre qué hacer. Pero en buscar la mejor solución al problema está que todos tengamos más agua para lo realmente importante.

Ahorra al llenar tu piscina

A lo que queremos llegar es: sabemos que gran parte del gasto de agua que se hace en verano se debe al llenado y conservación de las piscinas. Pero es un problema con solución, si se siguen una serie de consejos básicos, se puede evitar.

Y eso es lo que vamos a hacer, darte una serie de consejos para que ahorres agua en tu piscina. Si actúas con tiempo y cabeza., ya seáis una comunidad o un particular con mucha suerte, los beneficios no solo repercutirá en tu cartera, sino también en el bienestar de todos.

Mantener el agua de la piscina de un año para otro no es algo que se pueda hacer, sino que se debe hacer. Aparte de ahorrar un volumen de agua inmenso si se le van aplicando unos tratamientos periódicos que permitan reutilizar el agua al siguiente año, tu piscina se mantendrá mejor, ya que el agua ayuda a amortiguar los cambios de temperatura.

Tanto si decides mantener el agua de un año para otro o sólo en verano, tienes que hacer revisiones constantes para detectar la posible aparición de grietas. Estas rupturas en las paredes de la estructura pueden provocar fugas de agua. Además, debemos instalar correctamente el circuito hidráulico para que no se escape entre elementos mal unidos. Un imperceptible goteo de 1 gota por segundo, provoca una perdida de 8.000 litros al año.

Otra cosa que hay que tener en cuenta, la evaporación natural del agua en los periodos en los que la piscina no se utiliza. Ésta será mayor dependiendo de la presencia y fuerza del viento y de la humedad relativa del lugar. Parece una tontería, pero solamente con utilizar una cubierta flotante se puede conservar entre un 70% y un 20% del agua que normalmente se evaporaría.

Ahorrar agua por la sequía

Esta claro que en los últimos tiempos de crisis y, además, de sequía, hay que mantener los grifos cerrados todo lo que nos sea posible. Con este simple gesto, se consigue no dañar nuestro bolsillo y el medio ambiente. Motivos suficientes, ¿no?

En estos duros momentos los fabricantes de piscinas se proponen, incluso, llenar estas instalaciones de recreo con agua de mar, de pozos o depurada, con el fin de sortear las restricciones impuestas por la sequía. ¡Todo un método de ahorro que esperamos con anhelo!

Popularity: 9% [?]

El riego: ahorrar gota a gota

por Daniel Schvartzman Agosto - 30 - 2009

Debemos saber cómo y cuándo regar

Debemos saber cómo y cuándo regar

En épocas calurosas y secas, como en la que estamos, uno de los problemas más habituales y difíciles de gestionar es el del riego. Tanto si tenemos un jardín grande como si tenemos uno pequeño, el problema del riego está siempre presente. La esencia es el siguiente dilema: ¿ahorrar y regar menos, con la posibilidad de que nuestra flora se deteriore e incluso muera, o asumirlo como un gasto necesario y no reparar en costes?

La respuesta, en realidad, está a medio camino entre una posibilidad y otra. Debemos hacer todo lo posible para mantener nuestro jardín en un buen estado, pero esto no significa regar de manera indiscriminada. Hay muchos trucos a la hora de regar adecuadamente y no incurrir en gastos excesivos.

El riego: cuándo y cómo

Hay muchos sistemas de riego que pueden ser útiles o perjudiciales dependiendo de lo que tengamos que regar. Pero todos ellos requieren de una atención más o menos constante y de un conocimiento previo sobre la mejor forma de usarlos.

El agua tiene una característica fundamental que muchas veces se nos olvida: se evapora (y no sólo si lo hervimos). Por ello, debemos utilizar los sistemas de riego con inteligencia, preferiblemente incorporando temporizadores que los regulen.

Por ejemplo, es mucho más efectivo regar una vez puesto el Sol, ya que así se reduce la evaporación al mínimo. Si regamos durante el día, sobre todo en épocas de mucho calor, es posible que perdamos innecesariamente una gran cantidad de agua, encareciendo los gastos y aún así perjudicando a las plantas que en teoría estamos intentando cuidar. Igualmente, conviene regar siempre una cantidad de tiempo fija (x minutos por día). Si regamos manualmente, lo más probable es que reguemos de más.

El riego: cada gota cuenta

En general, uno de los mejores sistemas, tanto por su efectividad como por el ahorro que supone, es el sistema de riego por goteo. La idea de este sistema es muy simple, tanto que parece mentira que no se haya impuesto antes. Básicamente se trata de crear un circuito semicerrado de tubos que pasan por las zonas que queremos humedecer. Los tubos tienen pequeños orificios por los que caen gotas de agua, en función de la presión que impongamos al sistema general.

El principal beneficio de este sistema es que no se usa agua de más, cosa que sí ocurre cuando usamos una manguera o un sistema de riego a chorros. La tierra permanece casi permanentemente humedecida, dando a la planta un suministro contínuo de agua. Además, con este sistema se reduce la evaporación al mínimo, de manera que prácticamente el 100% del agua es absorbida por la tierra y por la planta. Es muy recomendable en este caso el uso de un temporizador que regule el paso de agua para maximizar el rendimiento de este sistema. Es mejor regar muchas veces poco, que una vez mucho.

El riego: un cuidado permanente

Aunque contemos con un sistema automatizado de riego, debemos vigilar de cerca su funcionamiento. Cualquier tubo puede romperse en cualquier momento, o un riego a chorros desviarse de su zona asignada. Debemos estar pendientes para arreglar estos desperfectos lo antes posible. Cuanto más tardemos, más sufrirán nuestras plantas y nuestros bolsillos. Es cuestión de darse un paseo de vez en cuando para ver que todo marcha.

Pero no todo se soluciona incorporando artificios y herramientas humanas. La mejor forma de ahorrar es hacerlo desde el principio. Por ejemplo, es conveniente siempre plantar flora local ya que estarán más preparadas para aguantar el clima de la zona. También debemos aprovechar la poca lluvia que caiga, y acordarnos de apagar el riego si tenemos la suerte de contar con uno de esos días.

Popularity: 5% [?]

Cuidado con romper (y arreglar) las cosas

por Daniel Schvartzman Agosto - 29 - 2009

No intentemos reparar algo si no sabemos cómo

No intentemos reparar algo si no sabemos cómo

La clave para ahorrar es prever con antelación. A todos nos cuesta asumir esos gastos que surgen cuando algo, un aparato, un electrodoméstico, el coche o el sistema de fontanería, deja de funcionar. Pero también nos cuesta mantener una cierta disciplina a la hora de cuidar las cosas y usarlas de un modo adecuado.

El uso implica deterioro. Es algo inevitable. Pero podemos aprender a maximizar el rendimiento de los productos, sin someterlos a una tensión tal que acaben estropeándose antes de lo esperado. Del mismo modo, podemos prever los posibles fallos y desperfectos que pueden surgir, de manera que su arreglo no suponga una ruptura total de nuestras actividades y nuestra situación económica.

Cómo evitar y prever los desperfectos

Si el secreto de ahorrar es prever, la clave de toda previsión es la información. Cuando compramos un nuevo aparato, una televisión, un ordenador, una lavadora, o cualquier otra cosa, nuestro impulso es conectarlo de inmediato y empezar a usarlo. Pocas veces dedicamos el tiempo suficiente a leer de manera concienzuda el manual de instrucciones. Sin embargo, es un paso fundamental que no debemos minusvalorar. Es muy recomendable por lo menos hojear estos manuales y tenerlos siempre a mano, de manera que podamos consultarlo en cualquier momento.

En todo manual, al igual que en los prospectos de los medicamentos, vienen incluidos tanto los consejos para hacer un buen uso del producto como las posibles averías que pueden sufrir (los efectos secundarios). Debemos leer esta información de manera detallada, e intentar buscar otras fuentes para contrastar esos datos y tal vez encontrar otros consejos, por ejemplo, a través de páginas y foros en Internet. Asimismo, es recomendable conocer los términos de las garantías, ya que pueden ser muy beneficiosos.

Cuidado con los manitas

Una tendencia muy habitual a la hora de intentar ahorrar es arreglar cualquier desperfecto nosotros mismos. Es una tarea loable y que puede ser beneficiosa, pero también puede ocasionar perjuicios graves y al final costar mucho más dinero del que pretendíamos ahorrar. Es más, al intentar arreglar algo sin saber exáctamente cómo, podemos provocar más fallos que pueden arrebatarnos los derechos de garantía.

Si nos informamos bien acerca del producto, y cumplimos con los consejos sobre como hacer un buen uso de él, reduciremos las posibilidades de fallos y averías al mínimo. Pero las cosas se pueden estropear igualmente. Si tenemos los conocimientos técnicos adecuados para emprender la aventura de arreglararlos, nos ahorraremos una considerable cantidad de dinero.

Pero si no es así, debemos tener la suficiente inteligencia y confianza como para contratar a un experto. Nos puede costar algo de dinero, pero en el fondo estaremos ahorrando y evitaremos mayores desperfectos que en última instancia pueden obligarnos a comprar de nuevo el producto.

En este sentido también debemos ser cautelosos y previsores. Por un lado, cuanto más facilitemos el trabajo a los reparadores, facilitando la información pertinente, menos probabilidades habrá de que nos timen o de que se equivoquen en el diagnóstico. Asimismo, debemos informarnos bien antes de contratar a cualquier persona: no todos los que dicen ser expertos lo son. En algunos casos, vale más gastar un poco más por alguien más cualificado. Y siempre debemos pedir un presupuesto antes de encargar cualquier reparación, ya que cabe la posibilidad de que encontremos ofertas más asequibles o que la reparación salga más caro que comprar un nuevo aparato.

Popularity: 2% [?]

¿Cuál es la mejor oferta de supermercado?

por Helena García Agosto - 28 - 2009

Foto de la web: www.westernstorevideo.com

Foto de la web: www.westernstorevideo.com

Cada vez son más los que optan por ir a hacer la compra al supermercado en lugar de acudir a las tiendas de barrio. En estos grandes centros, además de encontrar reunidos todos los productos de primera necesidad, ofrecen al público una gran variedad de ofertas.

Además, los grandes supermercados destinan buena parte de su publicidad a anunciar en televisión sus ofertas, apostando, generalmente, por cómicos spots o carteles. A veces, puede que realmente salgamos beneficiados con estas ofertas pero, en la mayoría de los casos, compramos sin necesidad, sólo porque está más barato.

¿3×2 o la segunda unidad a la mitad?

En el primer caso, los packs de ahorro que nos ofrecen adquirir tres unidades por el precio de dos, podemos ahorrar un 33%, aproximadamente, en cada unidad adquirida. Por otro lado, en el caso de acogernos a la oferta de la segunda unidad a la mitad de precio, estamos ahorrando por cada producto un 25%.

Por tanto, si nos fijamos en el criterio del porcentaje ahorrado por unidad adquirida, es más favorable la oferta del 3×2.

Pero si tenemos en cuenta el dinero que gastaríamos si ese producto no estuviese de oferta, el resultado es el contrario. Es decir, si no hubiese oferta a la que apuntarse, sólo compraríamos una unidad del producto, en cualquiera de los casos. Por ese motivo, en la oferta de 3×2 estaríamos perdiendo el doble de lo que pensábamos gastar. En el segundo caso, el factor del gasto sólo se ve incrementado 1,5 veces al gasto inicial.

Así que, si valoramos las ofertas por el dinero que estamos gastando de más, “la segunda unidad a la mitad” es la más rentable.

Cómo sacarles partido

Estas ofertas realizan una pequeña rebaja del precio de los artículos que ofrecen, porque saben que acabarán obteniendo beneficios por el consumo masivo de dichos productos por parte de sus clientes.

Este tipo de ofertas pueden resultar beneficiosas siempre y cuando sepamos cómo sacar partido de ellas. Lo más lógico es vencer la tentación de comprar artículos innecesarios. Si nunca habíamos incluido ese producto en nuestra lista habitual de la compra, ¿por qué hacerlo ahora? No nos hace falta y, por mucho que esté de oferta, comprar sin necesidad supone un derroche.

Por último, un pequeño consejo sobre cómo beneficiarnos de los packs de ahorro. Los casos en los que sí debemos adquirirlos son aquellos en los que estemos seguros de que los acabaremos consumiendo como, por ejemplo, los embutido o los yogures.

Popularity: 4% [?]

Ahorrar en Aire Acondicionado

por Guillermo Valiente Agosto - 27 - 2009

Existen alternativas baratas al Aire Acondicionado

Existen alternativas baratas al Aire Acondicionado

Hace no mucho tiempo, en verano se pasaba calor porque era lo que tocaba. Sin embargo, en la actualidad, nos hemos acostumbrado a tener la misma temperatura, de manera artificial, durante los doce meses del año. Esto ha subido considerablemente la factura energética, sobre todo en los meses estivales, debido al gasto que supone tener un aparato de aire acondicionado.

Hay zonas de nuestro país en los que pasar el verano sin aire es similar a lo que se debe vivir en el infierno, por lo que resulta imprescindible su uso. Sin embargo, hay una buena cantidad de trucos para hacer que no nos de un vuelco el corazón cuando, a final de mes, nos llegue la factura de la luz.

Aire Acondicionado: compra e instalación

Para empezar, a la hora de comprar un aparato, conviene prestar especial atención a su gasto y potencia y evaluar nuestras necesidades reales. Desperdiciar energía supone un gasto totalmente evitable. Gasto del que se puede huir si hacemos un desembolso mayor al principio para conseguir un aparato eficiente que nos recupere esa inversión en las facturas futuras.

Una vez tengamos el aparato, hay que ponerlo a punto. Teniendo en cuenta sus características y llevando a cabo una limpieza y un mantenimiento adecuados, el gasto será mucho menor. En muchos casos, dependiendo del aparato, existe un botón de ‘economizar’, conviene conocer nuestro aire acondicionado y usar estos mecanismos para el ahorro.

Aire Acondicionado: funcionamiento

No debemos pretender tener un microclima polar en el salón de nuestra casa. En verano hace calor, y el aire acondicionado es un simple elemento para paliarlo. Una diferencia de dos o tres grados supone un aumento considerable en el gasto, mientras que en la sensación térmica no implica un gran cambio. Conviene que conozcamos cuál es ‘nuestra temperatura ideal’.

Hay que tirar también de sentido común. Evitar dejar ventanas y puertas abiertas por las que se pueda ‘escapar el aire’ nos ahorrará bastante dinero de un gasto innecesario. Y es que el aparato gasta mucha más energía si, en vez de mantener una temperatura constante, tiene que enfrentarse a subidas y bajadas.

En definitva, el aire acondicionado es un electrodoméstico cuyo gasto se ve drásticamente afectado por las más ínfimas variantes. Hay que saber como optimizar su rendimiento y evitar esos pequeños gestos o manías que hacen subir la factura de la luz.

Aunque la mejor forma de ahorrar en aire acondicionado es no usarlo. Contaminas menos, gastas menos, y te acostumbras a vivir en el mundo, en vez de en climas paralelos. Con un viejo ventilador, podemos pasar el verano sin agobios.

Popularity: 3% [?]

El peligro de confiar en la suerte

por Daniel Schvartzman Agosto - 26 - 2009

No podemos confiar sólo en la suerte

No podemos confiar sólo en la suerte

“Te presentamos un sistema revolucionario con el que te harás rico con poco esfuerzo”. ¿Cuántas veces habremos escuchado esto? ¿Y cuántas habremos pensado que lo que nos ofrecían era en realidad una buena idea? ¿Y cuántas hemos estado a punto de dar un poco de dinero, o no tan poco, con la seguridad, o la esperanza, de que lo recuperaríamos con muchos intereses?

En la mayoría de los casos, por no decir todos, ese dinero acaba perdiéndose, junto con nuestra dignidad, nuestras esperanzas y nuestro tiempo. Lo cierto es que ganar dinero requiere esfuerzo, ambición y cabeza. No podemos esperar a que llueva dinero del cielo, o a hacernos ricos con sistemas revolucionarios que nunca nadie en toda la historia no ha pensado antes. No podemos contar con que nos va a tocar la lotería. Y no debemos dejarnos llevar por la ilusión de los sistemas milagrosos.

Sistemas milagrosos: pirámides de dinero

La idea de las pirámides de dinero es relativamente sencilla. La esencia del sistema es el reclutamiento: cuanta más gente reclutes, más dinero ganarás. Cuando te reclutan (la única forma de entrar), debes dar o “invertir” una determinada cantidad de dinero, digamos 100 euros. Tu misión será reclutar a dos personas, cada una de las cuales debe poner a su vez otros 100 euros. De esa manera, se te suma una comisión y subes de nivel. Tus reclutas volverán a hacer lo mismo, y cada vez que se complete un nivel, tú subirás al siguiente. Al llegar al nivel “X” (puede ser el 5º o el 25º), se te desembolsa todo el dinero ganado en cada nivel de una vez.

Parece algo a prueba de fallos. Pero es una ilusión. De hecho, incluso aunque confíes en ello y la cosa funcione, pueden pasar meses o años antes de conseguir tu recompensa. El problema es que el ganar o no depende de ti sólo en la primera fase. A partir de ahí dependes por completo de otros, y cada vez de más gente a medida que avanzas de nivel. Y en el momento en que falle una sola persona, todo el castillo de naipes se derrumba. Lo más probable es que la persona a la que le diste el dinero se quede con ello.

Sistemas milagrosos: ¿pueden funcionar?

Existen miles de ejemplos como el anterior. Lo cierto es que no todos los que plantean estas ofertas lo hacen de mala fe. Al contrario, suelen ser personas que están convencidas de que su sistema o su producto funcionan.

Por respeto y por precaución, debemos darles el beneficio de la duda. Pero nunca debemos dejarnos convencer con facilidad y confiar ciegamente en ninguno de estos sistemas que prometen hacernos ricos sin esfuerzo y en poco tiempo. Para empezar, si fuera así, la persona que nos intenta convencer, o por lo menos la que le convenció a ella, ya sería rica.

Lo importante es informarse bien y contrastar los datos. Si nos plantean un producto milagroso, debemos preguntarnos quién fabrica ese producto, de dónde sale, por qué se hace (¿por qué no lo utiliza la comunidad científica o médica?). Si el sistema es innovador, qué posibles problemas puede tener, y por qué no se ha hecho hasta ahora. Como mínimo, si finalmente decidimos confiar y aprovechar la ocasión, lo haremos con mucha más seguridad y decisión. Podremos incluso convencer a los siguientes con más y mejores argumentos y tal vez convertir la ilusión en realidad.

Popularity: 3% [?]